TCO: El Costo Total de Propiedad

En la operación de cualquier organización existen costos que están a la vista y costos que están ocultos; precisamente en saber identificar éstos últimos está muchas veces el secreto del éxito o del fracaso de un emprendimiento. Cuando “las cifras no cierran” se evalúan diferentes variables, se piensa en reducción de gastos, en incrementos de precios o se impulsan acciones para aumentar los ingresos. Sin embargo existe un elemento que muchas veces pasa desapercibido pero que suele tener una incidencia clave cuando de tecnología se trata: El “Costo Total de Propiedad”.

Costo Total de Propiedad

Comúnmente conocido como TCO (Total Cost of Ownership), es una medida diseñada por Gartner para ayudar a los gestores empresariales a determinar todos los costes directos e indirectos, así como los beneficios, de adquisiciones – o aprovisionamientos – de activos informáticos.

Esto incluye costos de formación, costos de operación directos y costos indirectos de consultoría o asesoría; así como también costos asociados que van desde el consumo eléctrico y de acondicionamiento de aire, hasta el requerimiento de adecuaciones especiales en la infraestructura, costos asociados con las fallas o períodos fuera de servicio (planeados o no planeados), incidentes de pérdida de performance (respuestas más lentas), costos por incumplimientos (pérdida de reputación y pérdidas por la recuperación de la falla), costos de espacio, energía, desarrollo, control de calidad, y muchos más.

Incluso, existen empresas que han incluido variables asociadas al grado de satisfacción de los clientes en su ecuación de costos, a sabiendas que a mayor índice de disconformidad corresponden mayores esfuerzos para recomponer la fidelidad.

El TCO representa por todo ello, un factor clave en las evaluaciones comparativas de alternativas de adquisiciones o aprovisionamientos de activos informáticos, al considerar realmente todos los costos en los cuales se deberá incurrir para poder operar y mantener los mismos.